Flautas de Pan – Roma

Roma

Extracto resumido (sin ilustraciones ni referencias bibliográficas) del libro digital de acceso abierto "Flautas de Pan de Europa" (E. Civallero, 2014).

La civilización etrusca fue asimilada por los romanos, pueblo que heredó de aquella, entre otras cosas, el gusto por la música e instrumentos como las flautas de Pan, a las que llamaron fistulae (literalmente, "tubos" o "flautas"). Para los romanos no eran solo un instrumento pastoril: también se utilizaban en las pantomimas. A comienzos del siglo II d.C., Luciano de Samosata, en su De saltatione, refería que las palabras del drama, expresadas a través de gestos por el pantomimo, eran cantadas por un coro acompañado por distintos instrumentos, entre ellos la flauta de Pan.

No obstante, y al igual que ocurriera en Grecia, el aerófono no gozaba de gran estima entre las clases altas (a las que tampoco gustaba demasiado el género pantomímico).

En un principio (monarquía romana, 753-509 a.C., e inicios del periodo republicano, 509-44 a.C.), las fistulae eran rectangulares, como las syrinx griegas. Más adelante, sin embargo, se construirían con forma de ala (tubos escalonados), o perforando conductos en bloques macizos de madera (finales del periodo republicano y periodo imperial, 44 a.C.-395 d.C.). Todas ellas solían tener entre 7 y 10 tubos o conductos del mismo diámetro.

Las flautas "en ala" fueron las preferidas en toda el área oriental del Imperio, especialmente en territorio griego: así lo señala el retórico y lexicógrafo del siglo II d.C. Julio Pólux de Náucratis en su Onomasticon. Agrega además que los tubos (hechos de distintos tipos de caña o de cicuta) se adherían entre sí con cera y se aseguraban con finas bandas de lino y, curiosamente, atribuye la invención del instrumento a los celtas. El poeta lírico latino Albio Tibulo, en su "Libro II", ya había descrito la flauta en similares términos en el siglo I a.C.

Por su parte, las flautas "en bloque" fueron las más extendidas en las provincias de la mitad occidental del Imperio (Gallia, Germania, Hispania...); sin embargo, en la propia península itálica, no se ha hallado ningún ejemplar. En los territorios provinciales de la Roma imperial, ese modelo de instrumento fue adoptado por los pueblos "bárbaros", especialmente por los galos.

Existía una variante exclusivamente romana, de la que dan cuenta varias fuentes iconográficas, la cual consistía en varios tubos de igual longitud junto con otros de altura escalonada. Un ejemplo muy claro puede verse en el relieve en piedra caliza del sitio egipcio-romano de Oxirrinco (50-100 d.C.). Quizás esos aerófonos tuvieran tubos cerrados y abiertos para aprovechar las particulares cualidades sonoras de ambos.

Para la construcción de estas (y otras) flautas, los romanos prefirieron la caña calamus (Arundo donax) y la madera de boj. A la caña se refiere Plinio el Viejo en su Naturalis Historia (siglo I d.C.). En Dafnis y Cloe, el novelista griego Longus (siglo II d.C.) describe las ataduras decorativas de bronce con las se sujetaban las cañas de la flauta de Pan. Sobre el boj escribe Ovidio en Fastorum. Y Titus Calpurnius Siculus corrobora su uso en sus Eclogae (siglo I d.C.).

Las representaciones iconográficas de flautas de Pan romanas (en todas sus formas) son relativamente abundantes, sobre todo en escenas míticas o asociadas de alguna forma a dioses y seres legendarios. La tradición etrusca de representar flautistas ejecutando sus instrumentos (es decir, situaciones de la vida real) perdió protagonismo en Roma.

Quizás las fistulae más conocidas sean las que figuran en los frescos de la villa de Pompeya (Italia, siglo I d.C.). Las obras catalogadas como "Sátiro tocando la flauta de Pan y ninfa amamantando una cabra" y "Pan tocando su flauta" incluyen flautas de Pan rectangulares como detalles accesorios. El aerófono también aparece en "Polifemo y Galatea", pintura que representa a la mítica pareja besándose.


Flautas de Pan – Roma

También hay un par de ejemplares de flautas de Pan de bronce hallados durante las excavaciones en Pompeya. Se trata de instrumentos gigantescos y profusamente decorados, con la particular silueta de tubos combinados (iguales y decrecientes). Algunos autores opinan que la talla descomunal de estos elementos imposibilitaría su ejecución, y que podrían tratarse, en todo caso, de figuras de adorno, o de partes de otra clase de instrumentos (p.e. un hydraulis u órgano de agua).

Las flautas de Pan aparecen representadas en otros tipos de objetos artísticos y culturales romanos al menos desde el periodo republicano. Al igual que ocurriera en los territorios griegos, los particulares perfiles de las fistulae pueden apreciarse en algunas monedas, camafeos, alhajas y gemas labradas, lámparas de arcilla, copas y jarras metálicas, y piedras-sello. En todos ellos, el instrumento está asociado a sátiros, faunos o el mismísimo dios Pan. La distribución geográfica de estos bienes en los territorios controlados por Roma fue muy amplia, como lo demuestran las lámparas de El Fayún y Oxirrinco (Egipto, 50-100 d.C.) o la estatua de mármol del dios Pan encontrada en el templo romano de Afrodita en Cirene (Libia).

En las obras del periodo imperial tardío (siglos II y III d.C.), la flauta de Pan aparece repetidamente vinculada a Atis. Éste era un dios de la vegetación, consorte de Cibeles, la "Gran Madre", cuyo culto orgiástico se expandió desde su Frigia natal (actual Turquía) a Grecia y Roma. Un ejemplo de esta asociación lo provee la famosa Pátera de Parabiago, un plato de plata de la segunda mitad del siglo IV d.C. De estar entre las manos del dios, la flauta pasó a ser su símbolo y a figurar en elementos asociados al culto cibélico.

Es menester señalar que la flauta de Pan no fue propiedad exclusiva de Atis durante esa época: continuó apareciendo en manos del dios Pan, de sátiros, de faunos y de otras entidades silvícolas, como lo demuestran varios relieves de mármol y estatuillas de bronce, o algunos sarcófagos con procesiones báquicas esculpidas en sus laterales. Aunque tal vez la prueba más espléndida sea el mosaico de principios del siglo II d.C. desenterrado en la "Casa del Atrio" de Daphne, un suburbio de la antigua Antioquia del Orontes (Turquía).

Hacia el siglo IV d.C., cerca ya de la desaparición del Imperio Romano como tal, las fistulae figuran en una escena sin relación alguna con el universo mitológico. Aparecen en la base del llamado "Obelisco de Teodosio", un pilono que el faraón Tutmosis III erigió en el templo de Karnak y que fue transportado y colocado en el hipódromo de Constantinopla (actual Estambul, Turquía) en el 390 d.C. por órdenes del emperador Teodosio I. Esta imagen proporciona información valiosa acerca del uso del aerófono durante el periodo de desintegración de Roma como unidad política. Su supervivencia en el Imperio Romano Oriental o Imperio Bizantino (330-1453 d.C.) viene delatada por algunas lámparas de arcilla del 500-600 d.C. encontradas en Éfeso (Turquía), las cuales llevan grabadas flautas de Pan.

Ver también: Flautas de Pan por continente

Flautas de Pan de Europa

Ver también: Flautas de Pan europeas por país

Italia, Lituania, Rumania, Rusia, Ucrania

Ver también: Flautas de Pan europeas por periodo histórico

Prehistoria europea | Edad de Hierro europea | Grecia antigua | Etruria | Galia y Britania | Edad Media 01 | Edad Media 02 | Renacimiento | Edad Moderna | Edad Contemporánea

Documentos

Flautas de Pan de Europa
Libro digital, 2014

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