Flautas de Pan – Edad Moderna

Edad Moderna europea

Extracto resumido (sin ilustraciones ni referencias bibliográficas) del libro digital de acceso abierto "Flautas de Pan de Europa" (E. Civallero, 2014).

Durante el periodo de la Ilustración y la Revolución Industrial (siglos XVII y XVIII, e inicios del XIX), la flauta de Pan fue adquiriendo una mayor presencia como instrumento musical, no solo en los espacios tradicionales, rurales y campesinos europeos, sino también en pueblos y ciudades. De hecho, en esa época se desarrollaron y/o cimentaron ciertas tradiciones instrumentales regionales que aún subsisten en la actualidad (p.e. la de la nai rumana).

Los arqueólogos han dado con algunas piezas interesantes de esa época; un buen ejemplo es la encontrada entre los restos de la Sint-Antoniusklooster o Monasterio de San Antonio de Albergen (Países Bajos). Datada entre los siglos XVI-XVII, es trapezoidal, de cerámica blanca con manchas de un antiguo glaseado verde, y tiene 6 tubos y una altura máxima de 9 cms.>/p>

Algunos ejemplares museísticos de flautas de Pan de los siglos XVIII y XIX, elaborados con tubos de caña en orden descendente, permiten ubicar al instrumento en el Reino Unido, Alemania, Austria y Francia. Otros, hechos a partir de bloques de madera, se conservan en instituciones de Escandinavia (en donde la flauta se denomina panfløjte, panfløyte o panflöjt). Todos ellos fueron elaborados por constructores especializados, lo cual delata, para la época, un renovado interés por este tipo de aerófonos entre el público en general.

A decir verdad, tal interés fue marcadamente popular: la música culta europea de los periodos barroco, clásico y romántico empleó sólo ocasionalmente la flauta de Pan dentro de la orquesta. Y cuando lo hizo, fue sobre todo para evocar paisajes sonoros pastoriles. Georg P. Telemann especificó "flûte pastorelle" en su Obertura TWV 55:Es2 para flauta pastoral, cuerdas y bajo continuo en Mi bemol mayor, y "flauto pastorale" en una pieza corta (TWV 41:E3) de 1728-9. En la actualidad, tanto una como otra se interpretan normalmente con flauta dulce. Por su parte, en La flauta mágica (1791), Wolfang A. Mozart pone una flauta de Pan en manos de Papageno, un "hijo de la naturaleza" que la utiliza para atraer pájaros a su jaula.

De acuerdo a los testimonios documentales, entre los siglos XVII y XIX el aerófono mantuvo una fuerte presencia en el entorno rural (en donde prolongó y extendió el uso que venía recibiendo desde tiempos medievales) y en el ámbito urbano popular. Un ejemplo relevante del primer caso es la situación del instrumento en la mitad septentrional de España y la mitad meridional de Francia.

En todo el norte español (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco), en buena parte de Portugal y, en especial, en el área pirenaica (a ambos lados de la frontera franco-española) y en la Provenza francesa, la flauta de Pan típica del Medioevo (modelo galo-romano, hecha a partir de un bloque de madera, aunque de proporciones reducidas) sobrevivió hasta tiempos recientes y sirvió, en modo particular, como reclamo o anuncio para algunos trabajadores itinerantes, como los castradores de cerdos o los afiladores. También se emplearon, localmente, flautas hechas con tubos de caña atados. Con la práctica desaparición de tales oficios, algunos de esos instrumentos pasaron a ocupar un lugar en las vitrinas de los museos, quedando otros en las manos de sus últimos ejecutantes, en las de unos pocos nostálgicos, o en las de los niños, que los emplean como juguetes.

En Portugal se llamaron xipros de afiador, gaita de amolador o de porqueiro, castraporcas o xipros de paragüeiro, mientras que en la cercana Galicia se denominaron asubíos, chifres, apitos de afiadores o chifres de capadores. Estas flautas solían elaborarse en una pieza de boj y su extremo inferior solía representar la cabeza de un caballo. En Asturias se conocían como xiplas o xipras, en Aragón como piulets de sanador, siulets de crestador, pífanos de afilador o chiflos o chifletes de capador, y en la Provenza, como frestèu; éstos últimos son descendientes directos de los frestel medievales y unos de los pocos aún empleados para interpretar música folklórica.

Entre las flautas utilizadas en el área pirenaica y en las zonas vecinas se cuentan el bufacanyes de l'esmolador (o flabiol de set forats, flabiol de canons, flabiol d'esmolet) de Cataluña en general; el sonaveus o escardaixos de Barcelona, Valencia y Menorca; el xiulit de sanaire o xiulet de sanador del Pallars catalán (7-8 tubos de caña); el sanatruges o sanaporcs de los Bajos Países catalanes (hecho en una sola pieza de madera); el fiulet, siblet crestadou o siulet de cresto-porc occitano (compuesto de varios tubos); el piharet, siulò de crestayre o pihurlèc gascón (bloque de madera); el shiulet crestader bearnés (bloque de madera); el fieould de los Altos Pirineos (bloque de madera); y el flahuto o flaüta del crestaire del Languedoc.

El bufacanyes catalán solía tener 7 tubos, que representaban las siete notas de la escala diatónica. De acuerdo a la Enciclopedia Catalana, hay ejemplares antiguos de hueso o arcilla con 9-12 tubos. El término sonatrujes (sanatruges) aparece ya en el testamento de Llop Simon (julio de 1697), mestre de capella de Mataró, que pidió que en su entierro se interpretara una misa que él había compuesto para una serie de instrumentos, incluyendo el sanatruges.


Flautas de Pan – Edad Moderna

Las flautas de Pan presentes en las islas Baleares pudieron haber extendido su área de influencia a otras islas del Mediterráneo. De hecho, la obra de Galletti (1863) sobre la historia de Córcega sitúa al instrumento en la isla bajo el nombre de cornamusa, aunque tal presencia no ha podido ser demostrada.

Los pastores vascofranceses y los zikiratzaile (capadores de cerdos) de muchos pueblos del País Vasco usaban los llamados silbatos de cabrero, silbos de capadores, silbos de amoladores o zikiratzaile txilibitu. Se elaboraban en madera de boj, y su parte inferior solía representar la cabeza de un pájaro o de un caballo. En el valle del Roncal (Navarra) se fabricaban con tubos de caña, pero únicamente como juguete para los niños.

Más al sur, en la estepa castellana, las flautas de Pan solían conocerse como castrapuercas. Podían elaborarse a partir de un bloque de madera (o incluso de metal) o bien fabricarse con varios tubos de caña atados. Su uso entre capadores quedó registrado, entre otros, en Don Quijote de la Mancha.

Como muchos otros oficios itinerantes, los afiladores o amoladores que trabajaron en España fueron originarios del Mediodía francés hasta el siglo XIX; de hecho, desde el siglo XVI la Auvernia proveyó a toda Francia de los mejores chaudronniers a sifflet, caldereros que anunciaban sus visitas mediante una flauta de Pan. Tras la Guerra de la Independencia (1808-1814), los gallegos (sobre todo los orensanos) ocuparon el nicho de los afiladores y paragüeros galos, y no fueron pocos los que construyeron "silbos" o "pitos de afilador" con una serie escalonada de conteras de paraguas.

Estos trabajadores gallegos llevaron el instrumento a algunas áreas de Latinoamérica, en donde siguieron escuchándose hasta bien entrado el siglo pasado. Quizás el caso más conocido sea el de las "flautas de afilador" empleadas en la Argentina de mediados de siglo XX.

El empleo de la flauta de Pan en áreas urbanas europeas viene bien reflejado en una litografía de Graf y Soret, que la muestra en manos de músicos callejeros en Leicester Square (West End de Londres) hacia 1848. En el Reino Unido y en otras partes de Europa occidental de finales del siglo XIX, la flauta de Pan (pandean pipes, mouth organ) se interpretaba para animar espectáculos callejeros o circenses, merced a su alto volumen. Se tocaba al estilo del pipe and tabor: el mismo intérprete ejecutaba la flauta y un tambor o tamboril. Una fotografía de Frank Meadow Sutcliffe confirma tal uso incluso a inicios del siglo XX (1905).

La abundante imaginería confirma que durante en la Gran Bretaña del periodo Regencia (1810-1820) y de la era victoriana (1830-1900), la pandean pipe fue interpretada sobre todo por artistas de variedades de ambos sexos. Estuvo presente en manos de músicos y hombres-orquesta ambulantes; en procesiones de Jack-in-the-Green; en ferias de todo tipo; acompañando las actividades de acróbatas, escapistas y malabaristas callejeros y las piruetas de animales bailarines; junto a teatrillos de títeres y acompañando obras de marionetas; y en espectáculos de Punch y Judy. En similares circunstancias, la pandean pipe (en todos los casos asociada al tabor, tamboril interpretado por el propio flautista) aparece también en Estados Unidos, Nueva Zelanda e Irlanda.

El aerófono terminó siendo aceptado por las clases medias y altas, y se puso de moda en la estricta sociedad victoriana. Se escribieron manuales de interpretación del instrumento y se compusieron piezas específicas para flauta de Pan. La pandean pipe y el tabor fueron incluidos en las agrupaciones musicales más populares, e incluso se crearon bandas compuestas exclusivamente por flautas de Pan y tambores; éstas interpretaban los ritmos bailables más populares de la época: marchas, quicksteps, minuetos, valses y aires.

El aerófono tuvo una notable presencia en la mayor parte de las expresiones artísticas de los periodos barroco y romántico, incluyendo la pintura, las artes gráficas, la escultura y la literatura. En la pintura barroca, la flauta continúa apareciendo en escenas míticas: los ejemplos incluyen desde "El reposo de Pan" de Rubens hasta el "Syrinx y Pan" del francés Charles André van Loo (hacia 1730), pasando por "El juicio de Midas" de Alessandro Turchi (1578-1649), los "Sátiros y ninfas" de Adriaen van der Kabel (1631-1705) y la "Euterpe" de Gravelot (1699-1773).

Un dibujo de Thomas Woolner (1861) sirve como muestra típica del empleo de la flauta de Pan durante el periodo romántico: representa perfectamente los ambientes y el espíritu bucólico tan en boga en la época. Por su parte, una fotografía del estadounidense Fred Holland Day de 1857 muestra que, a pesar de la modernización de las artes, la flauta de Pan seguía cumpliendo su rol pastoril.

Ver también: Flautas de Pan por continente

Flautas de Pan de Europa

Ver también: Flautas de Pan europeas por país

Italia, Lituania, Rumania, Rusia, Ucrania

Ver también: Flautas de Pan europeas por periodo histórico

Prehistoria europea | Edad de Hierro europea | Grecia antigua | Etruria | Roma | Galia y Britania | Edad Media 01 | Edad Media 02 | Renacimiento | Edad Contemporánea

Documentos

Flautas de Pan de Europa
Libro digital, 2014

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